
En primer lugar debemos saber que :
Los paradigmas son ese estado de conocimientos, ideas o métodos que hacen a un momento o época determinada que, por ser generalmente aceptado, es decir, tomados “tal como son”, definen la forma de pensar de esa misma mayoría.Se establecen de forma tal que se hacen “una costumbre” y juegan de modo que otra forma distinta de hacer las cosas, una alternativa no habitual o un pensamiento que no encaje con tal paradigma, sea inmediatamente rechazado.
Ejemplos hay de sobras, sino pregúntenle a Galileo porque casi lo matan, o investiguen porque los suizos perdieron el mercado de la relojería o simplemente porqué el hombre pudo volar.
Es así aunque no lo creamos, los pueblos, al igual que las personas, avanzan cuando pueden madurar, y se madura cuando se puede ver que existen caminos mejores que el habitual y uno se siente capaz de recorrerlos o intentar al menos dar un paso en esos nuevos sentidos.
ájaros”, “solo los locos intentarían volar”.Cuantas cosas se hacen o hacemos por costumbre, solo por el hecho que siempre fue así.Veamos en la historia, todos los inventores e idealistas, tuvieron que soportar decenas de fracasos y luchar contra toda una sociedad que no los aceptaba.
Tomemos cualquier ejemplo, ya sea desde la religión, las ciencias o las artes, el lector podrá encontrar numerosos casos de cómo han revolucionado las ideas y la tecnología –o sus propias vidas, en un plano más común- aquellos que pudieron cambiar sus paradigmas.
Paul Harris, fundador de Rotary, decía ya en los comienzos del siglo XX:
En definitiva, ¿ estamos dispuestos a evolucionar en nuestras instituciones y sociedades, en nuestras vidas y familias o solo esperamos el fracaso en el portal del conformismo?.
No es una pregunta, es un desafío que todos debemos enfrentar. Dejemos volar nuestros deseos...y demos paso a la acción… o acaso...
